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El Juego Rudo de las percepciones

El Juego Rudo de las percepciones

Mi hijo menor es un gran deportista. Ha estado jugando desde sus 8 años fútbol (hoy tiene 15) en una importante escuela en Toronto. Durante 7 años los chicos estuvieron bajo la guía del mismo coach, ganando experiencia, confianza y participando en eventos internacionales en Inglaterra, USA, Italia y México. Cuando los chicos crecieron y el juego se convirtió algo más exigente y competitivo, los resultados iban decreciendo. Perdían partidos regularmente y los padres inquietos pidieron cambios que no se dieron y decidieron abandonar el equipo. Uno de los padres me explicó el malestar con esta fuerte sentencia: El entrenamiento de los muchachos era “Coffe time”.

El resultado fue desastroso para la escuela de fútbol. Cerca de 35 estudiantes de los equipos A y B se retiraron del club echando al trasto con toda esa promesa de continuar con este proyecto deportivo. Los padres registraron a sus hijos en otras escuelas donde sus entrenadores no eran tan paternales, característica que ellos sabían necesaria para que estos adolescentes continuaran por el camino del éxito deportivo basado en disciplina y ejercicio fuerte.

Cuando enfrentamos (literalmente) una entrevista con un oficial de inmigración para solicitar una visa o para entrar a un país, el rigor de estas personas pone en aprietos a más de uno. La tarea de estas personas es minimizar la probabilidad que delincuentes ingresen a su país y lamentablemente las personas honestas con documentos válidos y procedimientos regulares, terminan igualmente afectadas, casi siempre en su amor propio.

Las entrevistas relacionadas con inmigración, hechas de manera profesional (no simplemente vendedoras) son un “juego rudo”. El oficial o el consultor van a buscar inconsistencias durante estas entrevistas, realizando el filtro para el cual fueron entrenados y en el caso de los consultores, detectando posibles áreas de riesgo en el que, su futuro cliente, podría incurrir frente a las autoridades migratorias y que finalmente llevarían al traste las aspiraciones del inmigrante.

Al igual que los entrenadores de mi hijo, la “rudeza” de del coach lo prepara para enfrentamientos cada vez más exigentes. Para algunas personas esto lo pueden considerar como un trato discriminatorio, prepotente y grosero por parte del representante del ministerio y probablemente, en este juego de percepciones, tengan algo de razón. Sin embargo, vale la pena revisar que si la persona tiene un comportamiento opuesto podría incurrir en inexactitudes, engaños o crear falsas expectativas que podrían terminar en graves sanciones para el profesional y hasta la pérdida de su licencia.

La responsabilidad de un profesional de inmigración es muy grande. Con su representado al llevarlo a feliz término con su aspiración migratoria y ante el gobierno dsando cumplimiento riguroso de la normatividad relativa a los procesos migratorios. No solo su reputación la que está en juego, sino su modus vivendi. Para un profesional de inmigración tener la licencia suspendida por faltas en las regulaciones resulta devastador,  pues ha invertido incontables horas en entrenamiento y actualización, sin contar con los años de experiencia en el mercado. Dicho de otra manera, en cada entrevista, un consultor pone en riesgo a todos los que dependen de su acertado procedimiento. Eso puede generar tensión.

Quienes han solicitado una visa para USA, por ejemplo, saben por experiencia propia que estas personas detrás del grueso vidrio de seguridad que los atiende usando un teléfono, tiene en su poder la decisión que usted y su familia ingresen a ese país. Podría ser humillante, penoso y realmente incómodo. Pero recuerde que es usted quien está solicitando ingresar a un país que recibe millones de personas y no todas (desafortunadamente) son tan honestas y tienen intenciones positivas para con esa nación como usted. Es su trabajo, para eso les pagan, la mayoría lo hacen muy bien.

No cumplir con los requisitos significa que su caso va a ser rechazado. Canadá es muy exigente y a diferencia de USA, no atiende directamente (la mayor parte de las veces) a las personas que solicitan visa. Si usted tiene el “conocimiento” de tal o cual procedimiento migratorio y le presenta esta opción a un consultor y este por “vender” evita decir claramente NO y con amabilidades y sonrisas asiente a todo lo que usted pide, tenga la seguridad que ha caído en los maravillosos encantos de quienes son más expertos en obtener su dinero que en sacar adelante con éxito su proceso migratorio.

Tenga en consideración que usted llenó un formulario con información precisa, no puede dudar ni un instante durante la comprobación que hace el profesional que lo entrevista. Considere que los años de experiencia con miles de personas antes que usted, le va a dar a esa persona del otro lado de su silla una visión objetiva (no siempre amorosa) de su caso. Lo que está en juego es muy grande. Es su vida y la de su familia la que entra en escena, no es un juego de encantamientos ni empatía. Es el rudo juego de quienes tienen éxito o no en esta dura competencia por una visa.

Si la persona que lo va a representar ante el gobierno canadiense, es elegida por usted más por sus exquisitas maneras que por la rigurosidad con la que va a hacer cumplir la ley migratoria, probablemente usted sea muy feliz durante las entrevistas con él, pero probablemente dejará de serlo cuando sienta que precisamente esa “suavidad” va a dificultar que haga defensa férrea de su caso en los momentos decisivos de este largo y extremadamente competido proceso. Y, para terminar, quiero aclarar que no estoy “defendiendo” un trato inadecuado a nadie. Usted, por supuesto, no lo merece. Sin embargo, usted está pagando para que le digan no lo que quiere escuchar sino lo que debe escuchar y puede tener la certeza que el profesional que lo está atendiendo está sometido a riguroso control. Es preferible tener un exigente y riguroso entrenador antes que a usted pierda “el partido” por el hecho de preferir un coach amoroso. Créame, lo sé por dolorosas experiencias.

¿Qué piensa al respecto?

Para reflexionar:

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