Vivir, estudiar, trabajar o emprender en Canadá

El secreto para emigrar a Canadá

El secreto para emigrar a Canadá

Canadá no es un país frío, sólo que tiene uno de los inviernos más famosos del mundo. De hecho en muchas ocasiones en New York o Washington la temperatura es más baja que la de Toronto, por ejemplo. Este país tiene también infinitas oportunidades para trabajar y hacer negocios hacia adentro y fuera de su territorio. Es un país seguro, estable, respetuoso, diverso, acogedor, extenso y especialmente es un país de inmigrantes… en mi opinión el mejor lugar para vivir.

Muchas personas preguntan, ¿qué se necesita para vivir en Canadá? Y la respuesta más apropiada es: estar decidió a hacerlo.

Permíteme explicártelo en dos minutos:

Cuando una persona o pareja decide emigrar, empieza una frenética búsqueda de información sobre ese objetivo. Piensan en diferentes países, hablan con sus amigos en el exterior, indagan en el internet, escuchan historias, se llenan de toda la información posible. Algunos, con tan solo el comentario de un amigo, toman la decisión y se lanzan tras la meta. Y lo logran.

¿Pero por qué unos tienen éxito y otros no?

Al igual que en la vida, algunos logran cumplir sus propósitos, mientras otros se quedan estudiándolos y “decretándolos”.

Según la experiencia como inmigrante y Agente inscrito ICCRC Alfonso Parra, este objetivo lo logran en promedio quienes recibieron adecuada asesoría y representación ante las autoridades migratorias canadienses. Estas personas entendieron que es su vida (y la de los suyos) la que estaba en “juego” y pagaron el precio justo por lograr ese sueño. Eliminaron sus miedos y la costumbre de posponer este deseo y sólo en ese momento pudieron ver que la oportunidades que se abren al vivir en Canadá son muchísimo más grande que los obstáculos a los que se enfrenta una familia para emigrar. Que el premio era para disfrutar de por vida y dejaron de enfocarse en los comentarios, frustraciones y energía negativa de quienes jamás podrán salir de ese lugar en el que viven.

Solo llegan a Canadá quienes tienen estas condiciones:

  • Entienden que el desafío de salir de la zona de confort es recompensado por el resto de su vida.
  • Tienen las condiciones que exige el gobierno Canadiense (para esto es recomendable hacer una consulta con un profesional autorizado por el ministerio de inmigración de Canadá). Lo demás es pérdida de Tiempo.
  • Tienen claridad que en Canadá hay oportunidades en procesos federales y en provincias como Quebec cuyos los requisitos son más flexibles y los tiempos de proceso más cortos.
  • Entendieron que pese a que toda la información sobre los procesos migratorios son públicas, pero son tan complejas que si no tiene quien le guíe, será prácticamente imposible terminar con éxito este asunto.
  • Han entendido que unos pesos valen mucho más que otros. El peso de cometer errores al tramitar por su cuenta es muchísimo mayor que el costo que debe pagar por representación legal certificada y experimentada.
  • Aprendieron a llevar en privado este proyecto, pues la gran mayoría de sus allegados van a querer destruir sus sueños (por ignorancia o costumbre) de encontrar en otras tierras las oportunidades que no tiene en su país de origen.
  • Verificaron con el sitio web del gobierno de Canadá que el consultor elegido este debidamente certificado (http://secure.iccrc-crcic.ca/search/en para verificar la licencia del consultor o agente autorizado).
  • Terminaron la fase de la ingenuidad donde creía que estos procesos son gratis o inmediatos. Que por la necesidad que tiene Canadá de nuevos inmigrantes, usted ya tiene el derecho de ser residente sin someterse a una estricta evaluación.
  • Lograron la paciencia necesaria para esperar con optimismo una respuesta positiva del ministerio de inmigración en Canadá mientras perfeccionaban su inglés o francés.
  • Si el proceso lo hace en pareja, ambos deben estar igualmente motivados y convencidos de que su futuro en Canadá, pues una vez en ese país, si uno de los dos no desea permanecer en él, lo más probable es que el matrimonio se termine.
  • Han decidido superar alguna de esas viejas costumbres latinas como el contacto físico con personas apenas conocidas (en Canadá podría ser tomado como acoso), la forma de saludar (en Quebec dan dos besos, pero en otras partes solo la mano), el uso prudente de aromas, la rigurosa puntualidad y dejar de dar rodeos en nuestro lenguaje oral y escrito. En Canadá la gente aprecia ir al grano.
  • Finalmente, los que tuvieron éxito fueron los que empezaron DE INMEDIATO. No esperaron el momento perfecto, después de tal o cual cosa… el mundo perfecto alineado con nuestros objetivos jamás llega.

Que no te tome la parálisis de análisis. Toma acción hoy mismo, registrándote por ejemplo en www.enlacescanada.com/eventos para que recibas información apropiada y oportuna en cada caso particular.

Add Comment

Send this to a friend